Región EMEA
La región EMEA (Europa, Oriente Medio y África) reúne un mercado unificado de 2.100 millones de personas ofreciendo ventajas específicas en competitividad y muchas posibilidades de sinergias para los negocios internacionales.
La crisis por Covid-19 ha mostrado que vivimos en un mundo interconectado y global en el que hay que replantear el modelo logístico y los distintos flujos comerciales. El actual modelo de abastecimiento basado en productos low-cost fabricados a gran distancia pierde fuelle a medida que evolucionan las nuevas tecnologías y los patrones de demanda. La globalización no se ha revertido, pero se ha visto obligada a hacer balance y cambiar de rumbo, lo que sin duda lleva a valorar el establecimiento de cadenas más cortas y ágiles.
Si la internacionalización del comercio llevó a la globalización, ahora la relocalización en la Región EMEA, aparece como una fuente inmensa de oportunidades por la ventaja que tiene la proximidad geográfica y la complementariedad económica, reduciendo barreras y riesgos mientras aumenta la rapidez y la rentabilidad.
La alianza Unión Europea-Mediterráneo-África está llamada a jugar un papel protagonista. Y es que los mercados están y estarán cada vez más en el sur. Las empresas europeas cuentan ahora con una oportunidad histórica en el desarrollo de esta nueva asociación. El proceso de integración económica y comercial de África y la asociación con Europa y el Mediterráneo pueden marcar la diferencia en la competitividad económica de este nuevo eje en el que surgen posibilidades de negocio.
Para AZMEDA, no se trata solo de negocios: desarrollar una asociación económica e industrial con África y Oriente Medio permitirá transformar localmente sus inmensos recursos naturales y humanos, siendo la mejor manera de contribuir a su desarrollo: un «perfecto Win-Win»